Néstor Kirchner llegó al gobierno por una
carambola política, con sólo el 22 por ciento de los votos. Sin embargo, en su
primer año de gobierno se las arregló para dar vuelta la Argentina. Removió la
cúpula del Ejército, cambió los integrantes de la Corte, se plantó ante el FMI,
inauguró el Museo de la Memoria, se negó a votar contra Cuba, consiguió la
anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, designó a una
extrapartidaria al frente de la mayor caja de la política, amagó con formar una
fuerza propia, aniquiló políticamente al vicepresidente, lanzó un ambicioso
plan de seguridad, le dijo al mundo que los argentinos somos hijos de las
Madres de Plaza de Mayo.
Kirchner hizo lo que se pensaba que no se podía
hacer. Y lo hizo con un estilo propio, ampliando los márgenes, sin medir las
consecuencias, con audacia y con algunos destellos de soberbia.
El presidente inesperado es un análisis de un momento histórico
trascendente a través de entrevistas a los intelectuales más prestigiosos de la
Argentina. Ensayistas, politólogos, sociólogos, historiadores, expertos en
relaciones internacionales, economistas, entre otros pensadores, evalúan la
magnitud de los cambios producidos por Kirchner durante su primer año en la
Casa Rosada.
Cada uno de los ejes fundamentales de su gobierno
–la política económica, la relación con el peronismo, el estilo de gestión, la
transversalidad, la evocación de los ’70, el manejo de la protesta social, la
inserción latinoamericana– es evaluado desde puntos de vista diferentes,
incluso contradictorios. El resultado es un análisis fascinante, amplio y
profundo, sobre el primer año de la Era K.