En Lugares del decir.
Competencia social y estrategias discursivas se formulaba la pregunta
acerca de cómo analizar los discursos sin perder de vista que los mismos son
parte de procesos sociales. La propuesta consistió en abordarlos como
prácticas, es decir, en cuanto proceso de producción de opciones discursivas
llevado a cabo por un agente cuya identidad se define a partir del lugar desde
donde habla.
En Lugares del decir 2 los
autores continúan la misma línea de trabajo interdisciplinario analizando, por
una parte, nuevos textos pertenecientes a diversas formaciones discursivas, y
poniendo especial énfasis, por otra, en el hecho de que la producción de
discursos constituye una toma de posición con respecto a otros discursos. Las rupturas
o continuidades forman parte de las opciones a través de las cuales se
construye la probabilidad de obtener reconocimiento y acceder al control de las
definiciones.
El abordaje que se propone
implica una ruptura con otras maneras de plantear la relación entre discurso y
sociedad al reformularla como relación entre el agente social y su práctica.
Abre, al mismo tiempo, un interrogante acerca de la significación causal de
enunciados que afirman la incidencia de condiciones objetivas particulares sobre
prácticas, como las discursivas, no susceptibles de ser reiteradas. En este
caso, el problema de la comprensión/explicación parece requerir un razonamiento
que no se expresaría en términos de causa-efecto, sino de condiciones objetivas
favorables, por las posibilidades y limitaciones que establecen, a la adopción
de ciertas estrategias discursivas por parte del agente social.